INDEPENDENCIAS Y OTRAS RAZONES

Si existe revolución que sea por verdad. Que tus únicas neuronas sean capaces de discutir sobre ningún monólogo. Algo parecido a una soledad sin preguntas. Nada más salir por la puerta y anunciar que ni fuera ni dentro no está tan vacío. Hay humus y escarcha y papeles en el suelo y pan para curar y ojos mediotumbados, postales en correos y armas detrás de todos los mostradores.

Ya no creo que haya nadie allí fuera o allí arriba o allí al lado, acostados, esperando despertar para aguardar un abrazo, una palabra de “hoy también nos hemos dormido”, ni en los sueños rotos hay tantos cristales como en el suelo de nuestro corazón.